DIRECTOR DEL CONGRESO JUVENIL LIO

PADRE FREDY YARA

¿Quién es el Padre Yara: Un cura cantante?

Cuando la gente me dice “cura cantante”, yo digo gracias Señor por haberme dado el don de la música. Me siento feliz de que Dios me haya dado ese talento y de que la gente me lo esté diciendo, porque me siento un buen administrador de lo que Dios me ha dado. Dios me dio la música y  siento que lo estoy utilizando para el servicio de su pueblo.

¿Cómo es una misa celebrada por el Padre Fredy?

Es una misa muy alegre, creo en un Dios alegre, que nos quiere ver gozosos, que no nos quiere ver sufriendo, un Dios misericordioso, amoroso, entonces hay mucha alegría. Las canciones son muy lindas, de acuerdo a la liturgia.

Me empeño mucho por dar buenas homilías, porque pienso que se necesita darle al pueblo de Dios no ‘snacks’, sino comida y la palabra de Dios es comida que debe nutrir. Hay muchas personas que se sienten orgullosas de tener  un sacerdote con el talento de la música, con el talento de la magia. Se sienten agradecidas porque dicen que es una manera eficaz de servir a la juventud.

Los padres han visto como los jóvenes se han involucrado más en la parroquia. Estamos utilizando la música y la magia como nuevos métodos de la nueva evangelización del siglo 21. Que aburrido es llegar donde un sacerdote y la gente entra aburrida y sale aburrida. ¡No! Hay que  comenzar a ponerle chispa a la evangelización, una chispa poderosa.

Dios nos ha dado eso y vamos a usarlo con total obediencia.

¿Si no hubiera sido sacerdote, hubiera sido cantante?

Cuando me preguntaban de pequeño qué quería ser de grande, yo no decía cantante, decía sacerdote. Pienso que no es malo ser cantante y sacerdote al mismo tiempo; malo es usar la música o el sacerdocio de una forma desordenada.

Es un privilegio tener un sacerdote que tenga un talento, hay que apoyar  el arte, la poesía, el canto, la magia, porque eso puede llevar a la gente a ser instrumentos de salvación. Tal vez hubiera sido músico, tal vez no, pero en mi corazón siempre he querido ser sacerdote. Desde niño jugaba a la eucaristía. Mi mamá era cantante del coro de la parroquia y me llevaba a cantar con ella. Cuando terminábamos, me llevaba los boletines; en Colombia allí ponían  la secuencia de la misa, apenas llegaba a casa, jugaba a celebrar la Santa Eucaristía. Mi hermano era el sacerdote y yo el monaguillo. Mi mamá nos compraba los restos de las hostias que hacían las monjitas.

¿Qué opina del Papa Francisco?

El Papa es un gran ejemplo para los sacerdotes, es un hombre que le gusta trabajar con los jóvenes, y a mí también porque son el futuro, la esperanza, pero hay que comenzar a darles algo que les guste y la música es un instrumento grande para evangelizar. Usted los puede invitar a misa; dirán “ay, que aburrido”, pero invítelos a pachanguear a Cristo Jesús. ¡Ah, ahí si van! ¡Vamos a una pachanga con Jesús! Una vez que los tengamos con la música, allí sí los vamos a llevar a la iglesia, nos toca agarrarlos, porque esos jóvenes son muy rebeldes.